De la mano de SKC, representante oficial de JMC en Chile, G&D Logística fue pionera en la incorporación de camiones eléctricos JMC Conquer EV para transporte de carga. Ricardo Gallardo, Gerente General de G&D Logística, y Juan Ramón Caulier, Subgerente Livianos y Electromovilidad de SKC, analizan cómo esta tecnología permite reducir la huella de carbono, optimizar costos operacionales y avanzar hacia una logística más sustentable.
Cuando en 2018 Ricardo Gallardo comenzó a buscar alternativas para reducir la huella de carbono de G&D Logística, la electromovilidad aún era una apuesta incipiente en el transporte de carga en Chile. Para una empresa especializada en operaciones aeroportuarias y portuarias, avanzar hacia vehículos eléctricos surgió como una decisión estratégica. “Como somos generadores de kilómetros en carretera, la única forma de rebajar nuestra huella de carbono era avanzar con vehículos eléctricos”, señala.
Así, en 2019 la compañía adquirió a SKC —representante de JMC en Chile— el primer camión JMC Conquer EV comercializado por la marca en el país, destinándolo a operaciones vinculadas al aeropuerto. “Fuimos la primera empresa que estuvo allá. Después llegaron otros, pero nosotros partimos en 2019. De ahí comenzó esta aventura de la electromovilidad”, recuerda Gallardo.
UNA APUESTA PIONERA CON RESULTADOS CONCRETOS
Actualmente, G&D Logística cuenta con cinco vehículos eléctricos: cuatro unidades de 2,7 toneladas, una de seis toneladas y un vehículo comercial menor de otra marca. Desde la incorporación de esta flota, la empresa acumula cerca de 230.000 kilómetros recorridos y 176 toneladas de CO2 reducidas, cifras que actualiza diariamente como parte del seguimiento ambiental de su operación.
Para Gallardo, la experiencia ha sido positiva tanto desde el punto de vista ambiental como operacional. “Hay un ahorro sustentable, pero también hay que destacar que la mantención no es como en los vehículos diésel. En un camión tradicional, cada 10.000 o 20.000 kilómetros hay que hacer mantenciones costosas, cambiar filtros, aceite y otros componentes”, explica. A ello se suman las mayores exigencias normativas para los vehículos de combustión, como las asociadas al estándar Euro 6.
Desde SKC, Juan Ramón Caulier destaca que el análisis económico de la electromovilidad también ha evolucionado. Si antes un camión eléctrico podía costar hasta el doble que una unidad diésel, hoy esa brecha se ha reducido a rangos cercanos al 25% o 30%, dependiendo del modelo. Además, los menores costos de energía, mantención y financiamiento, y los mayores costos del combustible hacen cada vez más competitiva la operación eléctrica.
INFRAESTRUCTURA FLEXIBLE PARA OPERAR SIN DETENERSE
Una de las claves para avanzar en esta tecnología ha sido la incorporación de cargadores portátiles. Según Caulier, en los primeros años la instalación de infraestructura de carga podía costar casi lo mismo que el camión y demorar entre tres y seis meses. “Nuestra opción de cargador portátil fue clave. Permitió ofrecer una solución más simple, conectada a una toma trifásica, que cumple norma y puede moverse según la operación”, comenta.
Para G&D Logística, esta flexibilidad ha sido determinante. La empresa ha establecido alianzas con clientes en zonas como San Antonio, Valparaíso, Casablanca y operaciones extraportuarias, donde dispone de tomas de corriente o cargadores. Sin embargo, Gallardo reconoce que depender de una electrolinera todavía es complejo. “Nosotros manejamos la logística: los camiones recorren cerca de 160 kilómetros diarios, llegan con alrededor de 30% de batería y se cargan durante la noche para estar operativos al día siguiente”, detalla el ejecutivo.
“LA ELECTROMOVILIDAD NOS PERMITE REDUCIR HUELLA DE CARBONO CON UNA OPERACION PLANIFICADA, TRAZABLE Y EFICIENTE“. Ricardo Gallardo, Gerente General de G&D Logistica
El ejecutivo agrega que el uso de cargadores portátiles, al operar con una potencia menor y más controlada que los sistemas de carga rápida, también contribuye a extender la vida útil de las baterías. Así, más que una limitación, esta modalidad se transforma en una ventaja para operaciones planificadas. De hecho, una revisión realizada al primer camión adquirido en 2019 mostró una degradación cercana al 5%, resultado que refuerza la viabilidad de la operación. “Por el ciclo de carga que estamos haciendo, las baterías pueden durar 15 años. Entonces, ¿para qué cambiar el chasis? Se cambian las baterías y se mantiene la operación”, sostiene.
DATOS, TRAZABILIDAD Y VALOR PARA EL CLIENTE
Otro elemento diferenciador ha sido la telemetría. G&D Logística monitorea estado de carga, autonomía, rendimiento y kilómetros recorridos, información que también entrega valor a sus clientes. “Trabajamos con embarcadores y generadores de carga a nivel mundial. Cuando un cliente nos pide cuántos kilómetros recorrimos con su carga, emitimos certificados. Esa información les sirve para sus propios reportes de sostenibilidad”, afirma Gallardo.
En esa línea, Caulier subraya que la propuesta de SKC junto a JMC busca acompañar la operación con una solución integral. No se trata solo de incorporar un camión eléctrico, sino de facilitar su adopción mediante infraestructura flexible, telemetría, control de flota, gestión de carga y soporte técnico especializado. Según explica, estas herramientas permiten contar con información clave sobre el desempeño de los vehículos y tomar mejores decisiones operacionales.
El ejecutivo agrega que este desarrollo también ha requerido preparar capacidades internas para acompañar a los clientes en su transición hacia la electromovilidad. Por ello, SKC ha fortalecido sus talleres y equipos técnicos, capacitando a mecánicos en electromovilidad para entregar soporte especializado a nivel nacional.
El caso de G&D Logística demuestra que la electromovilidad en transporte de carga ya no es solo una promesa, sino una alternativa concreta cuando existe planificación, infraestructura adecuada, capacitación y respaldo técnico. Aunque aún persisten desafíos en autonomía y puntos de carga, especialmente para largas distancias, la experiencia muestra que el cambio ya está en marcha.
“CON INFRAESTRUCTURA FLEXIBLE, TELEMETRIA Y SOPORTE ESPECIALIZADO, LA OPERACION ELECTRICA GANA COMPETITIVIDAD Y VIAVILIDAD PARA EL TRANSPORTE DE CARGA“. Juan Ramón Caulier, Subgerente Livianos y Electromovilidad de SKC.